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Archivar para el mes “mayo, 2012”

SHAME: LA ADICCIÓN SEXUAL BAJO LA LUPA DE MCQUEEN.

Advertencia: Esta crítica contiene spoilers.

Todos los seres humanos tenemos gustos distintos y a su vez, cosas que nos desagradan, lo cual es normal, el problema es cuando pasamos el límite y nos convertimos en adictos a algo, sea al Internet, a comprar, a leer, a comer, etc., etc. Son adicciones que quizás sean sanas o malsanas, hasta cierto punto no avergüenzan a quienes las padecen, pero que cuando es una que de pronto te puede hacer quedar como un enfermo mental y que por consiguiente estaría condenado a ser alineado por quienes lo rodean.

Steve Mcqueen, director británico relativamente nuevo en el mundo del cine, nos trae su segundo largometraje y uno de sus obras más celebradas hasta el momento titulada Shame, una propuesta que más que una historia es un estudio de la hipersexualidad en el hombre.

Brandon Sullivan (Michael Fassbander) es un joven con un buen trabajo, que disfruta de la vida en sus ratos libres y que vive solo en un apartamento bien acomodado, todo aparentemente normal, pero Brandon secretamente lleva una vida sexual muy activa y demasiado desmedida. Buscando satisfacerse tanto con cualquier dama de compañía o masturbándose, un vicio que no lo deja en paz ni en su propio trabajo. Las cosas se complicarán cuando su hermana Sissy (Carey Mullingan) llegue sorpresivamente al departamento para quedarse “unos cuantos días” evento que inevitablemente llevará a que la vida de Sullivan deje de ser tan privada y comience a sentir frustración.

Hay una escena en particular que me parece interesante de analizar y es aquella cuando Sissy invita al jefe de Brandon a acostarse con ella en el departamento de su hermano. Brandon llega, los escucha y acto seguido se enerva, siente impotencia de no poder irrumpir en la escena amorosa porque su jefe interviene en ella y aparte el solo hecho de que ambos estén en relaciones sexuales hace que Brandon sienta ganas de masturbarse. Brandon decide mejor calmarse y salir de su departamento a correr por las calles. Solo describiendo esta secuencia quiero destacar el excelente trabajo de Michael Fassbander como protagonista, repito la historia como tal no es lo importante sino lo que experimenta este personaje atormentado por una adicción.

Pese a que durante Shame uno puede deducir que Brandon Sullivan es un pervertido y un caso perdido, hay algunas escenas que dan entender muy claro que es una persona consciente de su padecimiento y que a momentos trata de hacer las cosas bien y enmendar. Un ejemplo es la escena cuando Brandon invita a Marianne, una compañera de trabajo a cenar y luego en su segundo encuentro tienen relaciones, pero Sullivan no va más allá, reacciona porque se nota que le empieza a tener cierta estimación a ella como para tratarla como una dama más de compañía y decide no continuar el momento de intimidad.

Otra escena que destaco es la discusión que tienen Brandon y Sissy mientras ven caricaturas, McQueen en una sola toma y de espaldas ambos logra capturar el contraste de la escena, es como ver un volcán en estado inactivo y luego ver que va de a poco erupcionando. Durante el filme se ven algunas escenas hechas en una sola toma, al parecer es marca registrada del director británico.

En Shame, la hipersexualidad de Brandon lo llevan a niveles extremos, la descarga de su frustración hacia las personas que más quiere hará que dichas vidas se afecten de una u otra forma. Esta película a mi jucio esta muy bien dirigida, tiene un tema muy interesante, se enfoca más en el un estudio de personaje más que en la historia en sí, esta bien actuada y tiene un final que en lo personal me gustó demasiado. Si son puritanos evítenla a toda costa, si tienes la mente abierta, les invito a que le echen una mirada, es una de las mejores pelis que he visto en este año.

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